Ciudad de México, 20 de octubre de 2025.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que su gobierno alcanzó un acuerdo histórico entre sindicatos y empresarios para avanzar con la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una reforma largamente esperada por millones de trabajadores.
Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, el pasado 14 de octubre, Sheinbaum anunció que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) presentará la iniciativa en noviembre de 2025, con el objetivo de que el Congreso la analice y apruebe antes de que concluya el próximo año.
“Ya se llegó a un acuerdo y en noviembre Marath Bolaños estaría presentando la propuesta”, dijo la mandataria, en referencia al titular de la STPS, Marath Baruch Bolaños López.
La presidenta enfatizó que la reducción de la jornada laboral no afectará el salario de las y los trabajadores:
“Nuestra idea es que avance la jornada de 40 horas, pero que siga aumentando el salario, que no sea una por la otra”.
Esto significa que la política de incrementos anuales al salario mínimo continuará aplicándose como en años anteriores. De hecho, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) ya prevé un nuevo aumento a partir de enero de 2026, con el propósito de mantener el poder adquisitivo de los trabajadores.
Implementación paulatina y por sectores
Aunque la reforma aún no se presenta oficialmente, Sheinbaum adelantó que su aplicación será gradual, en función del tamaño y giro de las empresas.
“Todo ha sido un trabajo de consenso, cómo se hará de manera paulatina para alcanzar las 40 horas”, explicó.
El objetivo, dijo, es evitar afectaciones a la productividad y permitir que las micro, pequeñas y medianas empresas se adapten al cambio con el acompañamiento del gobierno federal.
Un cambio histórico en la Ley Federal del Trabajo
De aprobarse, la reforma implicará una modificación al Artículo 123 Constitucional y a las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, alineando a México con los estándares internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que promueven jornadas más cortas y un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal.
Este avance responde también a un reclamo histórico del sector obrero y académico, que ha documentado los impactos negativos de las jornadas prolongadas en la salud, la productividad y la convivencia familiar.
Empresarios y sindicatos: un acuerdo complejo
Desde mayo de este año, la STPS organizó diversos foros de diálogo tripartito con cámaras empresariales, sindicatos y expertos. Los sindicatos propusieron una transición en no más de dos años, mientras que organismos como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y Coparmex plantearon un proceso más lento, que podría extenderse hasta 2030.
México es actualmente uno de los países donde más se trabaja, con más de 2,200 horas anuales por persona, según la OCDE, pero con bajos niveles de productividad. Expertos del CEESP y Banamex advierten que una reducción abrupta podría impactar al PIB, aunque estudios internacionales muestran que menos horas no implican menor rendimiento, como lo demuestran los casos de Alemania, Noruega o los Países Bajos.
El siguiente paso
La iniciativa será presentada al Congreso de la Unión en noviembre, donde deberá aprobarse en ambas cámaras antes de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Una vez promulgada, se establecerá un calendario de implementación para cada sector.
Información práctica:
Si la reforma es aprobada, la jornada laboral de 40 horas podría comenzar a aplicarse de forma progresiva a partir de 2026, sin reducción de salarios. Mientras tanto, el salario mínimo tendrá un nuevo incremento el 1 de enero de 2026, determinado por la Conasami, por lo que se recomienda estar atentos a los anuncios oficiales de fin de año.


















